miércoles, 11 de febrero de 2009

Tiempo de Amistad


En este mundo tan ajetreado, tan lleno de gente, tecnología, miedo, dolor, afán, necesidades, angustia y tristeza, es necesario detenernos in instante y pensar en lo que es realmente valioso, como el amor, la familia y la amistad.
Una de las cosas más valiosas que te brinda la vida es la amistad, la amistad que puede funcionar como un bálsamo a los tiempos en que vivimos. Un buen amigo siempre será una parte importante de ti mismo, porque en cierta manera te ves reflejado en él así como él se ve reflejado en ti. Es siempre un hermano del alma que como un segundo "yo" o como una conciencia con cuerpo propio te dice qué está bien y qué está mal (aunque casi nunca le hagas caso y te tenga que decir "te lo dije").
Al encontrar un amigo sientes que has encontrado algo muy valioso, muy preciado que merece ser conservado aunque el tiempo y la distancia lleguen a intentar arrebatarlo.
Lo importante, es saber que una verdadera amistad nunca acaba y nunca se deja de lado por más difíciles que sean los problemas: de hecho una amistad no se prueba como tal, hasta que ya has pasado dificultades y contrariedades con ese amigo, si sobrevivie la relación es verdadera amistad.
Es hora de hacer un alto en el camino y analizar nuestra vida, nuestro entorno y sobre todo, de valorar la amistad de quienes nos la han brindado con tanto aprecio: seamos verdaderos amigos, pues es de lo más grande que tiene el mundo. Y si estás disgustado con ese amigo especial, vale la pena reconsiderar si hay un motivo verdadero o son tonterías por las que no vale la pena perder una sentimiento tan valioso.
La amistad es una de las joyas más bonitas que hay: se contempla, se luce y sobre todo, se cuida y se aprecia.
¡¡¡Gracias por ser mis amigas!!!